Destino Gobernante

Destino Gobernante

Dios destinó grandezas a nuestras vidas. Nuestra Fe actúa de forma inevitable para lograr todo lo que Dios habló de nosotros.

Si Dios destinó riquezas para tu vida, las riquezas te alcanzarán aún con sólo un dólar en el bolsillo, porque el destino tuyo no depende de este mundo sino de tu Fe.

Diga, el destino gobierna.

Entender lo que Dios destinó para usted, le permite comenzar una jornada que producirá no importando las calamidades o sequías de la vida.

El fin de tu jornada es el comienzo de una caminata en Fe.

¡Bienvenidos a febrero!

Destino no está sujeto a lo que nosotros entendemos. Cuando Dios destinó sobre cada uno de nosotros, ese destino vino con parámetros que usted y yo a veces no reconocemos, simplemente nosotros caminamos en fe, caminamos sobre una palabra y mientras vamos caminando, nuestro destino va reconociendo los parámetros y nos va alineando para que no nos desviemos de donde Dios quiere que estemos.

Déjeme decirlo en griego. Cuando usted va en una autopista, usted reconoce que va, por ejemplo, camino al aeropuerto de Boston, esa ruta 90 te va a llevar hasta el aeropuerto. Pero a cada lado de esa autopista hay unas barandas que son los parámetros adonde usted no puede pasar. Hay una línea que está dibujada en el piso que también sirve como parámetro donde usted no puede pasar. Aquello está allí para ayudarte a mantenerte en la ruta hacia Boston.

El destino que Dios ya ha puesto sobre tu vida entiende los parámetros de la vida, entienden los alcances de usted a través de la fe, y esto es lo que te mantiene alineado y caminando hacia lo que Dios destinó sobre tu vida. No respetar esos parámetros, no respetar las barandas te van a llevar al fracaso y te van a llevar a una calamidad.

Usted ve estos parámetros a todo momento en la biblia. Usted ve parámetros como nuevo y viejo. Parámetros como norte y sur. Parámetros como este y oeste. Si y no. Bien y mal.

Esos parámetros son establecido por Dios y muchas veces son alterados por el hombre. Imagínese que su vecino decida no respetar la verja que usted puso para dividir sus tierras.

Póngase sobre sus pies. Vamos a leer la escritura. 2 Timoteo 1:1-7

¿Qué es fe no fingida? Una fe no fingida es una fe que respeta los parámetros.

Escuché bien, porque hay algunos de nosotros que no nos gusta respetar la fe. Cuando usted anda retando la fe, haciendo que la fe cruce la línea, cruce el parámetro, usted tiene fe fingida.

Porque la fe no fingida respeta los parámetros y fortalecer mi jornada a mi destino.

¿Porqué es la fe lo que me lleva a ese destino?

Fe es el producto de un escuchar. Romanos 10:17.

 Usted no recibe fe leyendo la biblia. Usted recibe fe escuchando las Biblia. Escuchando lo que la biblia tiene adentro. Escuchando lo que la Biblia te ofrece.

Guineo.

La cáscara es la biblia pero lo que está dentro de la cáscara es lo que te fortalece. Es la fe. Por muchos años te han estado vendiendo la cáscara sin el guineo adentro. Por muchos años te han estado vendiendo la cáscara pero no el guineo.

¿Qué quiero decir con esto? Por muchos años, ha habido gente diciéndote que Dios va a hacer esto, que Dios va hacer aquello contigo pero no te ha dado los parámetros.

Te dicen, tienes que ir para Boston, pero no te dicen cómo llegar allá. Dios quiere hacer esto contigo, Pero mi pregunta es, ¿y cómo lo va a hacer?

Diga, fe no fingida. Porque existe un destino gobernante.

Fe no fingida es entender y declarar que lo que te gobierna es tu destino. Qué lo que te gobierna es lo que Dios habló de ti.

Claro que usted es el arquitecto de su destino pero sólo en respecto a cómo aquello se desdobla. O tomas la 90 y llegas al aeropuerto, O te vas por la ruta 9 y tomas el riesgo de perder tu vuelo.

Usted decide. De todas formas vas a llegar.

¡¡¡Pero la idea es que llegues a tiempo!!!!

Hay unos beneficios de llegar a tiempo. Dios tiene mucho más para usted que usted se imagina.

Sigamos con el ejemplo del aeropuerto. Usted llego a tiempo y cuando llega lo han ascendido a primera clase. ¡Maravilla!

Pero si usted llega tarde y el avión va llenísimo y usted todavía no tiene un asiento asignado, es posible que vayas en la última silla de atrás oliéndole los los orines a todos los que usen el baño.

Tenemos que poder entender y discernir cuál es nuestro destino. ¿Cómo llegaremos allá? Porque entender mi destino activa mi caminata hacia él. El fin es mi comienzo. Entender a donde voy me permite decidir cómo llegar. Tengo que permitir que mi destino gobierne. Esto solamente lo lograré a través de la fe no fingida.

Fin

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